LA ALIMENTACIÓN ADECUADA EN CÁNCER
Se denomina cáncer a un tejido de crecimiento aparentemente desordenado, maligno, que se forma a expensas de los tejidos sanos, a los cuales rechaza o destruye. Por alguna razón, una célula del organismo prolifera y da lugar a un gran número de células semejantes, cuyo conjunto se llama tumor.
Las células cancerosas tienen la propiedad de penetrar en las corrientes linfática y sanguínea y son transportadas por estas. La mayoría de las células cancerosas migratorias mueren, pero otras se fijan al azar en su trayectoria, proliferando y formando tumores denominados metástasis. Según la localización del tumor primario y de las metástasis, pueden aparecer alteraciones muy diversas.
Las causas no están claras, pero los factores principales son genéticos y ambientales, y ambos pueden actuar en colaboración. Algunas personas tienen una cierta predisposición genética a determinados tipos de cáncer que cuentan con precedentes familiares, como los de colon y estómago.
Nuestra vida está condicionada por el equilibrio entre nuestro medio interno y el que nos rodea. De nuestro ambiente tomamos las sustancias indispensables para la conservación de la vida, pero ello también implica factores que nos son perjudiciales y contra los cuales debemos defendernos como bacterias, virus y parásitos. Estas agresiones se producen en las superficies que delimitan nuestro cuerpo y una de las más importantes es la mucosa digestiva.
Cuando la estructura de la mucosa intestinal es anormal, su porosidad es excesiva y demasiado elevado el paso de microorganismos y sustancias tóxicas, y/o cuando está desbordado el poder desintoxicante del hígado y el poder filtrante de los ganglios, pueden aparecer alteraciones, entre ellas el cáncer. A una una irrupción anormal de sustancias tóxicas, virales o bacterianas, el organismo responde por medio de mecanismos de defensa destinados a neutralizarlas. Existe la hipótesis de que los tumores no son más que una forma particular de estos mecanismos de defensa.
Así, la formación de tumores cancerosos que aparece en un parte de la población de los países industrializados, no sería un fenómeno incomprensible y azaroso, sino una reacción de nuestro organismo a un estado de alarma.
Para la curación del cáncer, a parte de la destrucción quirúrgica o mediante radiación del tumor, es preciso que se supriman lo antes posible las condiciones que favorecieron la formación del cáncer.
La alimentación de todos los cancerosos debería normalizarse y sus carencias vitamínicas y sus desequilibrios minerales deben ser corregidos. Los cambios en el estilo de vida de las personas podrían reducir la incidencia el cáncer en aproximadamente un 70%. En el conjunto de la población, el simple retorno a la alimentación natural (la única normal), debería bastar para reducir en grado considerable la frecuencia de tumores.
CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA DIETA
Un 35% de los cánceres se pueden relacionar directamente con una alimentación inadecuada, un porcentaje superior en un 5% a los cánceres debidos al tabaco.
Tanto si se desea prevenir como si ya se padece un cáncer, es necesario realizar las siguientes modificaciones dietéticas, ya que la dieta es una de las armas principales para combatir el cáncer:
- Evitar los alimentos relacionados con el cáncer: Aceites vegetales hidrogenados, todo tipo de azúcares refinados, cafeína, leche y lácteos, aditivos alimentarios, proteínas animales (excepto pescado azul con moderación), cacahuetes y su mantequilla, bebidas alcohólicas, alimentos fritos, ahumados y a la parrilla.
- Tomar abundantes zumos de frutas y jugos de verduras frescas para proporcionar al organismo gran cantidad de nutrientes.
- Ingerir una ración diaria de verduras de la familia de las crucíferas: col morada, berza, brécol, coliflor, coles de Bruselas y nabos. Contienen potentes antioxidantes que protegen al organismo frente a los radicales libres.
- Consumir alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 (aceites de pescado y aceite de linaza). Algunos estudios demuestran que inhiben la propagación del cáncer de mama.
- Consumir ajos crudos, cebollas crudas, rábanos, jengibre y zumo de limón (diluido en agua y sin endulzar o en caldos de verduras) en cantidades abundantes, pues tienen propiedades anticancerosas.
- La dieta debe consistir en un 95% de alimentos crudos, particularmente: remolacha roja, germinados (de soja, alfalfa, rábano, legumbres, ect), arroz integral, almendras crudas, y los nombrados anteriormente.
- Convienen sobretodo los alimentos ricos en vitaminas del grupo B y vitamina C, que además contengan selenio y otros antioxidantes naturales.
- Optar por tomar alimentos de cultivo biológico (sin abonos ni pesticidas).
La dieta puede influir sobre las metástasis. Las células cancerosas que circulan por el organismo necesitan condiciones favorables para arraigarse y crecer. Los alimentos pueden fomentar ambientes favorables u hostiles.

ALIMENTOS BENEFICIOSOS:
- Frutas y hortalizas frescas: El riesgo de contraer cáncer se reduce a la mitad en las personas que consumen mucha fruta y hortalizas.
- Ajo y Cebolla: Se han identificado más de 30 enemigos de los carcinógenos en ellos.
- Tomate: Su poder anticancerígeno reside en el pigmento que le da color: el licopeno. Se encuentra también en albaricoques y sandía.
- Algas: Agar Agar, Arame, Wakame, Kombu y sobretodo Clorella.
- Cítricos: Naranja, pomelo, limón y lima, contienen muchas sustancias naturales que por si solas han demostrado neutralizar el poder de agentes carcinógenos agresivos. Se ha demostrado que poseen 58 sustancias químicas anticancerosas.
- Judías de soja: Tienen actividad antiestrogénica para bloquear cánceres de tipo hormonal como el de mama y próstata. Frenan también la formación de nitrosaminas (uno de los carcinógenos más temidos).
- Té rojo y té verde: su poder anticanceroso se debe a las catequinas.
- Pescado azul: Su aceite puede reducir el tamaño y número de tumores y su tendencia a diseminarse.
- Crucíferas (brécol, coles, ect): Ricas en glucosinolatos y otros compuestos antioxidantes y protectores, el Indol-3-Carbinol, poderoso antitumoral validado con muchos estudios.
- Hongos Reishi, Shitake y Maitake: Contienen lientinano, beta-glucanos, arabinogalactanos y otras sustancias que activan la capacidad anticancerosa del sistema inmunitario.

- Regaliz: Los triterpenoides del regaliz pueden eliminar las células cancerosas de crecimiento rápido y hacen que algunas células precancerosas vuelvan a su ciclo normal de crecimiento.
- Cereales integrales: La fibra que contienen acelera el tránsito intestinal, retiene y arrastra las sustancias cancerígenas que pudiera haber en el tracto digestivo.
- Germen de Trigo: Es rico en Selenio y Zinc.
- Legumbres: Contienen fibra y fitoestrógenos que actúan sobre cánceres hormonales. También contienen Zinc.
- Nueces de Brasil, levadura de Cerveza y Melaza: Son buenas fuentes de Selenio.
- Sésamo, azúcar de arce, frutos secos: Son buenas fuentes de Zinc.
- Jengibre: Contiene gingeroles y sustancias antioxidantes, además de vitaminas y minerales.
- Cardo, Alcachofa y Rábano: Ayuda a depurar el organismo y regenerar el hígado en tratamientos con quimioterapia.
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CALDO DEPURATIVO:
En un cazo tapado, con un litro de agua mineral, se ponen a hervir durante media hora los siguientes ingredientes:
- Una rama entera de apio
- Un puerro
- Dos cebollas
- Una cabeza de ajos
- 4 Alcachofas
Tomar un vaso antes de cada comida con medio zumo de limón exprimido.
ALIMENTOS PERJUDICIALES:
- Carne: En especial la carne roja. Contiene benzopirenos, potentes cancerígenos.
- Leche: Está asociada a la aparición de ciertos tipos de cáncer, sobre todo la leche entera. Se cree que podría trasmitir el virus de la leucemina bovina, potente cancerígeno.
- Bebidas alcohólicas: Todas son favorecedoras del cáncer. No sólo cuando se ingieren en dosis elevadas, sino también cuando se hace un consumo moderado.
- Azúcar refinado: El consumo abundante de azúcar blanco está relacionado con el cáncer de colon, estómago y cuello de útero.
- Pescado curado y salado: En su proceso de elaboración forma nitrosaminas.
- Productos refinados: Pan blanco, bollería y pastelería. Tienen carencia de fibra, mucho azúcar refinado, grasas saturadas y ácidos grasos trans.
- Café: Su consumo está relacionado con el cáncer de vejiga y otros, también el descafeinado.
- Grasa total: La grasa sirve como combustible para el crecimiento tumoral, sobre todo la grasa saturada. La grasa insaturada del aceite de oliva y los aceites omega-3 presentes en el pescado no implican ningún riesgo, sino que contribuyen a contrarestarlo.
RECOMENDACIONES ANEXAS:
- Masticar y ensalivar correctamente los alimentos.
- Evacuar diariamente el intestino.
- Caminar diariamente o hacer ejercicio moderado, está especialmente recomendado el yoga o el tai-chi.
- Evitar ambientes cargados y pobres en oxígeno.
- Evitar las radiaciones electromagnéticas (telefonía móvil, wi-fi, microondas, etc.)
- No dejarse vencer y mantener una actitud optimista y positiva.
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